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Las Redes Sociales se han convertido en un elemento fundamental para el desarrollo de los negocios en al gran mayoría de los sectores, si bien, como era de esperar, no solo iba a darse un uso creativo y constructivo de los mismos, la habilidad del ser humano para ensuciar, malversas y destruir tenía que hacer su aparición. Estos son los llamados «haters» y su «cloaca» seleccionada preferentemente tenía que ser Instagram.

Cuando uno ve la película de Netflix con el mismo nombre no se imagina que no es solo un relato inventado para hacernos pasar el rato. Estas acciones, estas «personas» y estas empresas existen. La maldad ya no se es solo un perfil psicológico o una carencia emocional para que los estudiosos desarrollen sus capacidades de investigación, en estos momentos ya es una profesión con la que ganarse la vida.

Cuando una empresa, un profesional o personaje público recibía alguna crítica en los medios de comunicación lo lógico era pensar en conceptos como envidia, celos o la necesidad viperina que históricamente ha demostrado el ser humano en lanzar sus carencias emocionales hacia los que tienen «un milímetro» de más en al vida.

Actualmente, gracias a la Redes Sociales, se ha convertido en una forma de obtener algo a cambio. La primera en dar rienda suelta a dichas maldades y emprender los primeros pasos hacia el camino de la rentabilidad económica del «insulto» fue TripAdvisor. Dicha empresa permitió (y permite) a los pioneros de la Ciber-Maldad usar sus críticas negativas para conseguir comidas gratis, en una primera etapa, e incluso dinero mediante coacciones a las empresas para «abonar ciertas cantidades» a cambio de criticas positivas o evitar las negativas.

Lo mejor de todo y lo que mas favorece dicha «linea de negocio» es la negativa de TripADvisor en dar de baja las empresas que lo solicitan, bien por descubrir la falsedad de sus normas de «publicación de referencias» bien por haber cerrado literalmente.

Lo que nadie se esperaba es que el Rey de la Redes, como se da por llamar a Instagram, iba a ser la cloaca que mejor desarrollase los negocios del «lado oscuro». Las opciones que han surgido son innumerables:

1.- Ataques a perfiles desde un perfil falso para crear malas referencias… o pagas o siguen.

2.- Ataques a perfiles desde varios perfiles falsos (hasta 50 perfiles fakes creados por un único usuario)… o pagas o te machacan la cuenta.

3.- Si quieres buenas críticas… también de pago.

4.- Ataques para conseguir la devolución de un servicio contratado, pagado y recibido… o me devuelves el dinero (aunque sea otro moroso más de la lista) o me paso el tiempo libre del que dispongo tumbado en el sofá atacando tus post, los comentarios de tus amigos, sus perfiles, los de tu familia, etc.

5.- Y el mejor de todos. Cuando te roban la cuenta y consigues descubrir que el ladrón es un «técnico de Instagram», residente en Turquía y que aprovecha su posibilidad de enviar mensajes «phising» con los datos reales de Instagram-Help para robarte la cuenta y revenderla a otra empresa del sector. La última localizada se estaba subastando en grupos «del lado oscuro» por más de 200.000 euros.

Pero ¿Que hace Instagram para solucionar todo esto?…. NADA, absolutamente nada. Ni las denuncias por la creación masiva de cuentas «fake» por parte de un único usuario, ni las cuentas de «suplantación de personas o empresas», si las injurias o calumnias a empresas o profesionales, ni el CiberAcoso a menores de edad parece interesarle a Instagram.

Cuando denuncias primero te piden que expongas todos los datos que obren en tu poder, te pasas días preparando la documentación para que te respondan «que la información aportada es demasiado amplia y debe separarse en diferentes reclamaciones a diferentes departamentos:

Con ello puedes conseguirlo pero con muuuuucha paciencia, tendrás que repetir el envío hasta 5 veces para que entienden que es una denuncia cierta, la lean y procedan en consecuencia.

Ánimo a todos aquellos que aparezcan en las Redes con trabajos creativos, originales o destaquen en su sector…. los «haters» de Instagram te están esperando.

«Redacción».